Corrientes y Resistencia, ejes del nuevo mapa cultural del norte argentino
- infoduartedigital
- 28 oct 2025
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El curador de la feria internacional de arte de Resistencia, entrevistado por en El Radar, que se emite todos los domingos por InfoDRadio 106.3 FM e IDStream, con la conducción del periodista Facundo Sagardoy, celebró el momento de expansión y madurez que atraviesa el arte contemporáneo del norte argentino impulsado por políticas públicas que lo entienden como motor de desarrollo cultural, social y económico.
La feria internacional de arte contemporáneo A362, realizada en el Club Social de Resistencia, se consolidó como un espacio esencial para la proyección cultural del norte argentino. Bajo la curaduría del arquitecto y artista visual Daniel Fischer, la quinta edición del evento articuló arte, pensamiento y gestión pública, reuniendo a artistas, diseñadores, académicos y gestores culturales de toda la región. Con el apoyo del Instituto de Cultura del Chaco, el Gobierno provincial, la Universidad Nacional del Nordeste y otras instituciones, la feria propuso una plataforma de diálogo entre el arte contemporáneo, el desarrollo territorial y la identidad regional.
Desde su concepción, la muestra se estructuró en torno a tres ejes curatoriales: magia, mística y celebración. Estos conceptos orientaron una propuesta sensible que buscó explorar la relación entre el arte, la comunidad y el territorio. Fischer explicó que “este trabajo inicia hace muchos meses atrás” y que el objetivo fue “cartografiar un deseo, un concepto o una idea”. El evento se desarrolló con un amplio equipo de trabajo conformado por productores, realizadores, artistas y un jurado de selección, configurando un entramado que dio vida a una feria de alcance internacional.
El curador destacó que la celebración no solo respondió al aniversario de la feria, sino que se concibió como un acto de liberación cultural. Según Fischer, “la celebración, además, es una forma de liberación de los pueblos y de las opresiones sociales”. La feria, que lleva el nombre A362 en referencia al código telefónico de la región, ha crecido hasta consolidarse como un punto de encuentro que promueve la integración del norte argentino con los países limítrofes. En palabras del curador, la idea fue “federalizar, dar lugar a las provincias que siempre están un poco segmentadas” y fortalecer vínculos con Paraguay y Brasil.
El componente académico ocupó un rol central en la programación, con seminarios dedicados a reflexionar sobre la historia cultural del Chaco y su proyección contemporánea. Los encuentros retomaron la herencia del Fogón de los Arrieros y del arquitecto Aldo Boglietti, quienes en la década de 1950 promovieron la idea de la “ciudad jardín” como metáfora de una comunidad que siembra cultura. En ese marco, se desarrollaron seminarios sobre “Ciudad sensible” y “Arte sensible”.
En paralelo, la feria contó con la colaboración de DINA (Diseñadores Asociados Nacionales), que organizó conversatorios sobre diseño y creatividad contemporánea. Asimismo, se realizaron “diálogos sensibles” que abordaron publicaciones recientes, entre ellas “Hechizo natal”, y espacios de intercambio que buscaron despertar “la naturaleza humana de este territorio”. Fischer subrayó que estos encuentros contribuyeron a fortalecer la noción de “ciudad sensible”, entendida como un ámbito de convivencia cultural y emocional.
ARTE Y POLÍTICA CULTURAL EN EL NORTE ARGENTINO
Durante la entrevista en el programa El Radar, conducido por el periodista Facundo Sagardoy, Fischer celebró el “momento de expansión y madurez que atraviesa el arte contemporáneo del norte argentino”, impulsado por políticas públicas que lo reconocen como un motor de desarrollo cultural, social y económico. Señaló además la relevancia de “federalizar la escena artística, generando vínculos entre provincias y países limítrofes”, y reivindicó el papel de los artistas como agentes de transformación social. En sus palabras, “los bienes culturales son capital estratégico” y el arte debe contribuir “al cuidado de la vida humana y del entorno”.
Fischer también destacó la importancia del nuevo circuito de arte contemporáneo que integrará a Resistencia y Corrientes con otras capitales culturales de la región. Mencionó la inminente apertura del Museo de Arte Contemporáneo de Corrientes, impulsado por el artista y coleccionista Luis Niveiro, como parte de un entramado regional junto al Museo del Barro de Asunción, el MACA de Uruguay y el futuro Pompidou de Foz de Iguazú. En este sentido, afirmó que “Resistencia va camino a consolidarse como ciudad creativa” y que la política cultural “entendió que el arte no es solo consumo o recreación, sino también desarrollo territorial y económico”.
El curador remarcó que las nuevas generaciones de artistas asumen un papel central en la reflexión sobre los dilemas contemporáneos. “Siempre el arte fue un espacio de transformación social”, señaló, al destacar la importancia de temas como el feminismo, la ecología y la diversidad. Expresó además una idea que definió su visión ética del arte: “Hay cosas más importantes que el arte”. Según explicó, “lo primero que debe existir es el cuidado de la vida humana. Lo humano y lo no humano —lo vegetal, lo mineral— son esenciales para nuestra existencia”.
La feria A362 representó, en este contexto, una plataforma para el intercambio y la formación de públicos. Fischer explicó que el proyecto busca activar el patrimonio simbólico y material del norte argentino, reconociendo figuras relevantes que en muchos casos han sido invisibilizadas por la hegemonía de las grandes capitales.
REFLEXIÓN, CURADURÍA Y PENSAMIENTO REGIONAL
Además del componente académico, la feria integró experiencias de mercado y reconocimiento artístico. Fischer destacó la participación de Pablo Lehmann, Claudia Santanera y Delia Cancela, cuya obra “Pase, repose, solo por placer” evocó el espíritu experimental del Instituto Di Tella. La edición 2025 mostró un “salto cualitativo en los proyectos”, con especial presencia del arte textil de gran calidad conceptual. En un contexto económico complejo, el curador celebró el dinamismo del mercado: “Sorprendentemente, también se vendió mucho, lo cual es auspicioso”.
En su trayectoria, Daniel Fischer se ha consolidado como una figura clave del arte contemporáneo argentino. Arquitecto, artista visual y docente universitario, ha dirigido el Museo de Bellas Artes René Bruseau de Resistencia y ha sido curador del programa Vórtice en el Museo Emilio Caraffa de Córdoba. Su experiencia como investigador y académico en la Universidad Nacional del Nordeste fortaleció la vinculación entre práctica artística y pensamiento crítico, contribuyendo a la consolidación de un circuito regional de arte contemporáneo.
Fischer explicó que su modo de concebir la curaduría se transformó a lo largo de los años, pasando de un enfoque técnico a uno más filosófico y sensible. “Cada año me hago una pregunta que me conmueve o me hace pensar sobre mi realidad y la de los otros”, comentó. A partir de esas reflexiones surgen sus proyectos curatoriales, como “Breve historia de la eternidad” o “Cuánto pesa el amor”, que, según él, parten de experiencias personales que luego se elevan al plano colectivo. “Si uno logra elevar esas sensaciones personales a un plano compartido, el proyecto fluye”, expresó.
Sobre la edición de este año, Fischer reconoció que “Magia, mística y celebración” generaron una empatía especial entre los artistas y el público. “Sabía que sensibilizaban, pero no imaginé cuánta fuerza tendrían”, afirmó. El resultado, según el curador, fue un evento en el que se fortalecieron los lazos entre comunidades, se promovió el intercambio cultural y se activaron nuevas formas de pensar la relación entre arte y territorio.



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