Washington endurece su discurso contra el gobierno cubano aunque descarta una acción militar directa
- infoduartedigital
- 5 ene
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo 4 de enero de 2026 que Cuba “está a punto de caer”, al referirse a la situación económica de la isla, a la que describió como insostenible en el corto plazo. Las declaraciones fueron realizadas a bordo del Air Force One, en diálogo con la prensa, y se produjeron en un contexto regional marcado por la reciente operación militar estadounidense en Venezuela que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro. Trump vinculó directamente el deterioro económico cubano con su histórica dependencia del petróleo venezolano, suministro que, según sostuvo, ya no estaría disponible tras los acontecimientos en Caracas.
En ese marco, el mandatario estadounidense señaló que la economía cubana, afectada por años de embargo estadounidense y problemas de gestión interna, atraviesa una etapa de colapso estructural. “Cuba parece que está a punto de caer, se está hundiendo definitivamente. No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Recibían todo sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano”, aseguró.
Trump agregó que la situación cubana podría generar respaldo político entre sectores de la comunidad cubano-estadounidense en Estados Unidos. “Muchos cubano-americanos van a estar muy contentos con nosotros”, afirmó, al tiempo que anticipó que el tema Cuba ocupará un lugar central en la agenda futura de su administración. “Vamos a acabar hablando de Cuba, porque está en decadencia y queremos ayudar a la gente”, expresó.
Consultado sobre la posibilidad de una acción similar a la ejecutada en Venezuela, Trump descartó esa alternativa al menos en el corto plazo. Según explicó, el deterioro interno de la isla haría innecesaria una intervención directa. “No creo que necesitemos ninguna acción”, aseguró el presidente, quien recordó que un día antes había manifestado que consideraba al gobierno cubano “muy similar” al venezolano, estableciendo un paralelismo político entre ambos regímenes.
POSICIÓN DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO Y REACCIONES REGIONALES
En línea con el enfoque crítico de la Casa Blanca, el secretario de Estado, Marco Rubio, se refirió también a la situación cubana, aunque evitó precisar posibles medidas concretas. En una entrevista televisada concedida este domingo, se limitó a afirmar que “el Gobierno cubano es un gran problema”, sin detallar cuáles podrían ser los próximos pasos de la política exterior estadounidense hacia la isla.
Rubio, exsenador por Florida e hijo de inmigrantes cubanos, reiteró su postura histórica respecto de Cuba, a la que define como una dictadura que reprime a su población. En declaraciones a NBC News, sostuvo: “No voy a hablarles ahora sobre cuáles serán nuestros próximos pasos ni nuestras políticas al respecto. Pero creo que no es ningún secreto que no somos precisamente admiradores del régimen cubano”.
El jefe de la diplomacia estadounidense amplió su argumento al situar la cuestión cubana dentro de una lógica de seguridad regional. “Esto es el hemisferio occidental. Aquí es donde vivimos, y no vamos a permitir que el hemisferio occidental sea una base de operaciones para los adversarios, competidores y rivales de Estados Unidos”, afirmó, subrayando una visión estratégica que excede el plano estrictamente bilateral y se proyecta sobre el equilibrio geopolítico regional.
Desde La Habana, las autoridades cubanas reaccionaron convocando a una manifestación en apoyo al gobierno de Venezuela y expresando su rechazo a la operación militar estadounidense. A través de un comunicado oficial, criticaron la intervención y llamaron a “todas las naciones de la región a permanecer alertas, porque la amenaza se cierne sobre todos nosotros”, planteando el episodio como un riesgo compartido para América Latina y el Caribe.






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