Argentina afronta vencimiento de deuda por 4.300 millones de dólares con apoyo de bancos internacionales
- infoduartedigital
- hace 3 días
- 3 Min. de lectura

Argentina afrontó este viernes 9 de enero un vencimiento de deuda soberana por aproximadamente 4.300 millones de dólares, correspondiente al pago de intereses y amortización de capital de bonos emitidos por el Estado nacional. La operación se realizará mediante una combinación de fondos propios del Tesoro y recursos obtenidos a través de una reciente operación financiera con bancos internacionales, según confirmaron fuentes oficiales.
El compromiso incluye principalmente bonos soberanos en manos de acreedores privados y será cubierto, en parte, con recursos depositados en la cuenta en dólares del Tesoro en el Banco Central de la República Argentina. De acuerdo con la información oficial, el resto del financiamiento provendrá de una operación de reporto o ‘repo’ acordada días atrás con entidades financieras internacionales.
Consultores privados y firmas especializadas en gestión de carteras señalaron que el Tesoro argentino dispone actualmente de unos 2.209 millones de dólares y cerca de 6,5 billones de pesos en sus cuentas en el Banco Central, lo que equivale a aproximadamente 4.400 millones de dólares al tipo de cambio oficial. Estos recursos constituyen una parte central del esquema previsto para afrontar el vencimiento sin recurrir a un incumplimiento.
El pago de este viernes había sido seguido con atención por los mercados financieros, dado el contexto de restricciones externas que enfrenta la economía argentina. Si bien no se registraron señales de riesgo inmediato de default, la estructura del financiamiento fue observada como un indicador relevante sobre la capacidad del país para administrar sus compromisos de deuda en el corto plazo.
OPERACIÓN REPO CON BANCOS INTERNACIONALES
Como complemento a los fondos propios, el Banco Central argentino concretó una operación de ‘repo’ mediante la cual seis bancos internacionales otorgaron un préstamo por 3.000 millones de dólares. A cambio, la autoridad monetaria entregó como garantía bonos soberanos argentinos con vencimientos en los años 2035 y 2038, reforzando así el respaldo de la transacción.
La operación fue pactada con Bank of China, BBVA, Deutsche Bank, Santander, JPMorgan y Goldman Sachs, y se estableció a un plazo de 372 días. La tasa de interés acordada fue equivalente al 7,4 % anual, un nivel que, según analistas del mercado, resultó inferior al de operaciones similares realizadas en períodos anteriores por la Argentina.
Este financiamiento permitió cubrir el descalce existente entre los recursos disponibles del Tesoro y el monto total del vencimiento, ofreciendo una solución transitoria para cumplir con las obligaciones. La utilización de bonos como colateral implicó un compromiso adicional de la política financiera, aunque dentro de parámetros considerados habituales en este tipo de operaciones.
Los fondos provenientes del ‘repo’ que no sean aplicados al pago inmediato quedarán integrando las reservas internacionales del Banco Central. De acuerdo con fuentes oficiales, estos recursos podrán ser eventualmente utilizados para afrontar futuros vencimientos de deuda, en función de las necesidades financieras y de la evolución de las cuentas externas.
LECTURA DEL MERCADO Y CONTEXTO ECONÓMICO
El economista jefe de la firma SBS, Juan Manuel Franco, analizó el impacto de la operación en un informe difundido este viernes y afirmó: "En el día de hoy se efectuará el pago de bonos GD y AL. Si bien el pago nunca estuvo en duda por parte del mercado, los inversores venían siguiendo de cerca las cuentas del Tesoro en dólares, y del Banco Central, para evaluar cuál sería finalmente el mix de financiamiento. El 'repo' del Banco Central cubrió finalmente el bache, a una tasa menor a anteriores 'repos'".
Las declaraciones reflejan la percepción de los inversores, que centraron su atención en la disponibilidad de dólares líquidos y en el nivel de reservas internacionales. En ese sentido, la concreción del pago y el uso de instrumentos financieros habituales contribuyeron a despejar incertidumbres de corto plazo en relación con la solvencia inmediata del Estado argentino.
El contexto general continúa marcado por las dificultades para acumular reservas monetarias, una restricción estructural que condiciona la política económica del país. Durante 2025, Argentina debió recurrir a múltiples fuentes de financiamiento externo para sostener sus compromisos, en un escenario de escaso acceso a los mercados voluntarios de deuda.
En ese marco, el país selló un acuerdo de facilidades extendidas con el Fondo Monetario Internacional por 20.000 millones de dólares, obtuvo préstamos adicionales de otros organismos multilaterales y recibió asistencia financiera del Tesoro de los Estados Unidos.






Comentarios