Eduardo Vischi: "Veo al gobernador muy enfocado en la generación de empleo, del desarrollo productivo"
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El senador nacional Eduardo Vischi, entrevistado por Rubén Duarte e Inés Bobadilla en “Una Palabra” que transmiten en simultáneo LT7 Radio Corrientes, Red Guaraní, FM Capital 95.3 e Info D Radio 106.3 FM, analizó la situación de las zonas de frontera y sostuvo que atraviesan una etapa de “gran oportunidad” en el marco de políticas de apertura económica y del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Señaló que, si bien estas medidas no benefician por igual a todos los sectores, pueden impulsar procesos de integración productiva y generación de empleo si se las aborda con planificación. No obstante, advirtió que el bloque regional ha funcionado históricamente más como un acuerdo comercial que como un esquema de desarrollo, y remarcó un retroceso en la integración cotidiana en ciudades fronterizas como Paso de los Libres, en contraste con modelos más flexibles como el europeo.
En relación con la provincia de Corrientes, Vischi destacó el reclamo por las regalías de la represa Yacyretá, impulsado por el gobernador Gustavo Valdés y continuado por Juan Pablo Valdés, tanto en el plano administrativo como judicial. Consideró que existe una situación de desventaja histórica frente a otras provincias y subrayó la necesidad de lograr condiciones más equitativas. Asimismo, proyectó un escenario favorable para Corrientes, con foco en la industrialización de materias primas, el fortalecimiento de la matriz productiva y la articulación entre el sector público y privado para aprovechar las oportunidades del mercado internacional.
En el plano nacional, el legislador valoró aspectos como el equilibrio fiscal impulsado por el Gobierno, aunque cuestionó la falta de gradualismo en algunas políticas, especialmente en la apertura de importaciones, y advirtió sobre sus efectos en sectores productivos. También criticó los modos de comunicación oficiales por su tono confrontativo y consideró que ciertas decisiones afectaron la institucionalidad. Finalmente, expresó preocupación por la emigración juvenil, vinculándola tanto a factores estructurales como a cambios culturales globales, y advirtió que el proceso de apertura económica podría implicar impactos negativos en el corto plazo antes de generar beneficios sostenidos.
—¿Cómo te va, Peteco? Rubén Duarte te saluda, buen día.
—¿Qué tal? ¿Cómo estás, Rubén? Buen día, ¿cómo va?
—Bien, bien. Se nos acortó el tiempo; sabemos que estás en ruta o recién llegado a Paso de los Libres.
—Así es, así es, recién llegué a Paso de los Libres.
—Perfecto, perfecto. Vos sos un hombre fronterizo. Cuando yo era chico —vos sos menor que yo, así que no sabrás seguramente— había una serie de televisión que se llamaba El Fronterizo. Vos sos un hombre de frontera. Así que tenés una mirada muy especial del país, diferente a nosotros, a lo mejor, los que estamos en la capital. Una mirada que va más allá, inclusive, de la Argentina, que tiene que ver con la región, que tiene que ver con el Mercosur. Hoy, desde el Senado de la Nación, ¿cómo ves esa zona?
—Creo que es una zona que siempre ha mantenido una gran potencialidad en la integración, y esa potencialidad la estoy viviendo ahora como una gran oportunidad para este tiempo, en el que evidentemente las políticas públicas del Gobierno nacional son de apertura. No siempre la apertura favorece a todos los sectores; en algunos casos a unos bien, a otros no tanto. Pero me parece que es una gran oportunidad, de algo que ya llegó para quedarse, y que hay que mirar estas oportunidades o estas posibilidades desde el punto de vista positivo y adaptarse a los tiempos que vienen. Yo pienso que hay que trabajar y, de alguna forma, vengo mirando un poco el panorama para ver cómo puedo colaborar en un estudio pormenorizado de cuáles son las posibles integraciones productivas que puedan haber en frontera, tratar de borrar las líneas políticas que nos dividen entre los países del Mercosur y tratar de aprovechar lo bueno que podemos tener en frontera. Así que esta nueva oportunidad que da también el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea me parece que termina siendo una bisagra hacia una nueva etapa, que llevará su tiempo, por supuesto, a la adaptación que podamos tener, pero que es una gran oportunidad. Así que hay que mirar con detenimiento, estudiar y accionar para ver cómo podemos lograr una integración que nos permita generar riqueza, fuentes de trabajo y mejoras para nuestra frontera, que muchas veces tuvo desventajas. Yo lo manifesté en el Senado: el Mercosur, en muchos casos, ha sido un acuerdo más comercial que verdaderamente de integración productiva o de desarrollo regional, y eso en la frontera a veces se ha visto incluso como una desventaja. Yo comentaba que nosotros, en Libres, teníamos la llamada a Uruguayana: era una llamada local; vos marcabas directamente el número de un teléfono de Uruguayana y hablabas como si fuera una llamada local. Cuando ibas a pasar por la aduana, el control era mínimo; si te conocían, prácticamente no te pedían ninguna documentación. Era una integración efectiva, directa, en la que prácticamente Uruguayana y Paso de los Libres eran una sola ciudad. Pero hoy no pasa lo mismo: hoy tenés que hacer una registración, Migraciones te controla, Aduana; tenés que pasar varios controles. O sea, nosotros por lo menos vimos un retroceso en ese sentido en la integración fronteriza.
— En Europa pasa un poco lo que vos decías al comienzo: se facilita mucho el tránsito de un país a otro.
—Muchas veces no sabés ni que pasaste a otro país y ya estás, digamos, has pasado una frontera y ni cuenta te das, porque no hay ni siquiera carteles a veces.
—Así es.
—Pero, bueno, tienen miles de años de guerra y de acuerdos; no es lo mismo que el Mercosur, pero tendríamos que tender hacia eso.
—Así es. ¿Cómo estamos con el reclamo de las regalías hidroeléctricas de Yacyretá, Peteco?
—Tomamos eso como algo muy importante, y lo ha hecho ya el gobernador Gustavo Valdés, y sigue la misma línea Juan Pablo Valdés. Por dos lados: el reclamo directo que él ha hecho al Gobierno y a la Secretaría de Energía, y por el otro lado ya avanzando en el planteo que se había hecho también en la Justicia, en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que hace poquito tuvo una audiencia inicial en la que se hicieron los planteos frente a frente y que seguramente tendrá su consecuencia. Esto es muy importante porque para nosotros Corrientes siempre ha ido en desventaja con respecto a la posición, a veces, de Misiones o de Entre Ríos, donde tenemos posiciones distintas con cada uno de ellos, pero deberíamos tener la misma posibilidad de cobrar de la misma forma que estas dos provincias. Y Corrientes siempre se ha venido en desventaja. Este es el reclamo que se plantea, y la idea es que esto sea una recuperación para Corrientes.
—¿Cómo ves el futuro para nuestra provincia?
—En esta nueva etapa, donde se ven muchas más posibilidades y oportunidades para las economías regionales, la apertura del mercado internacional genera una expectativa y una gran oportunidad. Veo al gobernador muy enfocado en esa mirada de la generación de empleo, del desarrollo productivo. Me parece que puede ser un paso importante hacia una nueva etapa para Corrientes, que empiece a pensar en la industrialización de sus materias primas, a tener una matriz productiva mucho más amplia, y eso creo que tiene una gran oportunidad para un crecimiento bastante bueno en el futuro. Así que me parece que, obviamente, esto no se da solo, sino que se da a través del trabajo y de la conexión que tiene que tener el sector privado con el Gobierno para salir a buscar estas oportunidades.
"En el mundo se está poniendo de moda nuevamente el gradualismo"
—Particularmente sé que vos tenés buenas relaciones con el Gobierno nacional. Además, tenés un rol fundamental en el Senado de la Nación. ¿Qué nos podés contar de esto?
—Creo que nosotros, al menos desde lo que es el bloque de la Unión Cívica Radical, vemos con agrado ciertas políticas públicas que incluso repetimos en las provincias que gobernamos los radicales, como el tema del equilibrio fiscal y la mirada de una economía que vaya hacia el fortalecimiento y que además intente buscar la posibilidad del crecimiento económico y el desarrollo productivo. Por un lado vemos bien eso; por otro lado, a veces no vemos tan bien el hecho de que se tomen medidas muy cortantes. En el mundo se está poniendo de moda nuevamente el gradualismo. El hecho de la apertura indiscriminada, por ejemplo, de las importaciones con un dólar muy bajo muchas veces genera una situación de caos en algunos sectores productivos, que pueden ser evitados o que pueden ser inteligentemente llevados a que se logre competitividad en el tiempo. Estas son algunas de las diferencias que por ahí podemos empezar a ver o marcar en lo que para nosotros podrían ser las políticas públicas del Gobierno nacional. Pero, a pesar de eso, en muchos casos hemos decidido acompañar varias de las iniciativas, porque en definitiva también es el pueblo argentino el que ha colocado a este presidente para que decida cuál es el rumbo que tiene que tomar Argentina. Veo también un cambio en la relación o en la vinculación legislativa con la figura de Patricia Bullrich, con quien tenemos buen diálogo, con quien podemos ir acordando cuestiones que por ahí necesitamos modificar porque no nos cierra, y eso me parece que ha sido un gran cambio también. A partir de ahí, te digo también que ahora va a venir la etapa de las definiciones políticas. Me parece que a partir de mitad de este año vamos a empezar a correr lo que significa cuál va a ser el acuerdo político que tendremos para el futuro. Y ahí también hay que tener en cuenta el federalismo, y vamos a mirar cómo podemos seguir buscando acuerdos para ver si podemos lograr que el federalismo cada vez esté mejor.
—También hay una cuestión, no de fondo quizás, sino más bien de forma, que son los modos de comunicar que tiene el Gobierno nacional, porque a veces lastiman a la sociedad, ¿no?, con esa virulencia y esa forma de definir algunas cuestiones. Yo creo que está muy lejos de una manera de comunicar saludable, si se quiere, ¿no, Peteco?
—Sí, la verdad que por lo menos en política no estamos acostumbrados a ver la violencia que por ahí ejerce el presidente en sus alocuciones, o en esa forma casi de tribuna de fútbol contestar y de agraviar muchas veces a la oposición y al que piensa distinto. La verdad es que no estamos acostumbrados y, evidentemente, hay una sociedad que todavía acepta eso y ve o le representa, de alguna forma, el hartazgo que tiene sobre la política y demás. Pero para mí eso también tiene un final. En algún momento la sociedad también pide acuerdos y, en muchos casos, este mismo gobierno se ha pegado algunos tiros en el pie por esa forma tan arrogante de querer manejar los tiempos y la política, y que después terminó generándole problemas al país. Porque hoy lo que el Gobierno dice que ha sido el “riesgo kuka” del año pasado, en lo personal pienso que ha sido un riesgo que se ha auto-infringido el mismo gobierno, que en vez de seguir trabajando los acuerdos intentó acelerar con temas que afectaban la institucionalidad, como por ejemplo poner a los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por decreto. Estas son las cosas que muchas veces cuestan caro desde el punto de vista de la legitimidad de las políticas públicas. Entonces, me parece que espero que el Gobierno haya aprendido de estas cosas y que en el futuro trate de cometer menos errores, porque eso lo pagan todos los argentinos.
"El joven en la Argentina ha salido a buscar oportunidades en otros lados"
—Tengo una preocupación, y creo que es la de muchos argentinos: la juventud. Los jóvenes se siguen yendo del país y los que se quedan es como que ven un horizonte, un norte, sin posibilidades, ¿no? Con pocas, al menos.
—Sí, me parece que esto no es de ahora, viene de hace mucho tiempo, pero es un problema general de la juventud. La juventud, en definitiva, hoy es una juventud que creció —por lo menos en esta última etapa o en estos últimos años— bajo otra forma de educación, donde por ahí o se aburre o se desencanta muy rápidamente y quiere cambios, y no le resulta tan difícil cambiar. Nosotros, qué sé yo, los que crecimos en otra generación, un cambio era realmente drástico e irse del país era algo realmente impensado. Hoy parece que está todo mucho más al alcance de la mano: tenemos una globalización a través de la comunicación, conocemos lo que pasa en el mundo en dos segundos, estamos sabiendo por las redes sociales cómo se vive en cada uno de los lugares; tenés conexión, tenés información. Entonces creo que el mundo cambió mucho. Por eso hay cosas que están pasando en la Argentina que también tienen que ver con cambios globales, no solamente con la Argentina, y a veces pensamos que solamente pasa aquí. El joven en la Argentina creo que, en muchos casos, ha salido, ha ido a buscar oportunidades en otros lados, pero muchos regresan y muchos ven que nuestro país realmente es un país muy lindo para vivir, que tiene muchas oportunidades, pero que muchas veces no estamos dispuestos a sacrificarnos por hacer algunas cosas que en otros países sí hacemos. Yo creo que, por ejemplo, muchos aquí no trabajarían de lavacopas en un bar, pero a veces vemos cómo se van a Miami y no tienen ningún inconveniente. Entonces me parece que muchas veces también es cierto —y hay que ponerlo en valor— que el sueldo que se puede cobrar en otro lado les permite vivir de una manera que tal vez acá, en la Argentina, no es posible. Es un proceso que vamos a tener: la Argentina de la apertura nos va a hacer más parecidos a lo que pasa en el mundo, y eso va a llevar su tiempo, pero creo que esas van a ser las consecuencias, así que tenemos que estar preparados para eso. Yo, lamentablemente, lo que sí veo es que en esta apertura la destrucción es más rápida que la construcción. Entonces vamos a tener muchos más golpes duros en el corto plazo y, a lo mejor, vamos a tener que esperar mucho más para ver las consecuencias positivas.
—En dos minutos, porque se nos termina el programa, Peteco: vimos que fuiste parte de la Escuela de Gobierno que se presentó ayer, presidida por el gobernador de la provincia, Juan Pablo Valdés. ¿Tus consideraciones?
—Soy una persona que está convencida de que es el rumbo que tiene que tomar un gobierno. Necesariamente tiene que actualizar y educar a sus funcionarios, y en esta apertura veo que también lo hacen con los intendentes y los mandos medios de todos los municipios. Eso es realmente el ABC de una estrategia de mejoramiento de políticas públicas y me parece que va a ser muy positivo para la provincia, y las consecuencias después se van a ver en las acciones del gobierno, que van a ser muy positivas. Me parece muy buena la idea. Juan Pablo Valdés, como Juan Pablo Fornaroli, que estuvieron al frente de este proyecto, me parece excelente y realmente mis felicitaciones.
—Te mando un abrazo, Peteco, y charlamos un día de esto nuevamente.
—Yo sería agradecido por tu comunicación y te mando un fuerte abrazo.
—Hasta luego.



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