Los océanos alcanzaron en 2025 el mayor nivel de calor registrado en la historia
- infoduartedigital
- hace 1 día
- 3 Min. de lectura

Por noveno año consecutivo, los océanos del planeta registraron en 2025 el mayor nivel de calor acumulado desde que existen mediciones modernas, consolidando un nuevo récord histórico que refuerza las evidencias del avance sostenido del calentamiento global. Este comportamiento confirma el papel central de los océanos como principal amortiguador térmico del sistema climático, ya que absorben más del 90 % del exceso de calor generado por la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
Los nuevos datos fueron publicados en la revista científica Advances in Atmospheric Sciences y surgen del trabajo de un equipo internacional integrado por más de 50 científicos pertenecientes a 31 instituciones de distintos países. La investigación se apoya en una extensa base de observaciones y análisis que permite evaluar con precisión la evolución del calor oceánico a escala global y su relación directa con el cambio climático de largo plazo.
El estudio combina información de los principales centros de datos internacionales y de grupos de investigación independientes, entre ellos el Instituto de Física Atmosférica de la Academia China de Ciencias, Copernicus Marine —el programa europeo de observación de la Tierra— y la NOAA/NCEI de Estados Unidos. A estos aportes se suma un metaanálisis oceánico, denominado CIGAR-RT, que integra registros provenientes de Asia, Europa y América, reforzando la solidez de los resultados.
Todos los conjuntos de datos coinciden en que en 2025 el Contenido Calorífico del Océano, conocido como OHC por sus siglas en inglés, alcanzó el valor más alto jamás registrado. Este indicador, considerado uno de los más fiables para evaluar el cambio climático a largo plazo, refleja la acumulación progresiva de calor en las masas oceánicas y confirma una tendencia de aumento continuo, especialmente marcada desde la década de 1990 hasta el máximo histórico observado en el último año analizado.
DESIGUALDADES REGIONALES Y CONSECUENCIAS CLIMÁTICAS
El incremento del calor oceánico no se distribuye de manera uniforme en el planeta. Según las estimaciones del estudio, en 2025 el océano absorbió 23 zettajulios adicionales de energía, una cantidad equivalente a 37 años de consumo mundial de energía primaria. Este dato dimensiona la magnitud del fenómeno y sus implicancias para la dinámica climática global.
La investigación señala que cerca del 16 % de la superficie oceánica mundial alcanzó valores récord de OHC durante 2025, mientras que aproximadamente el 33 % se ubicó entre los tres niveles más altos de sus respectivas series históricas. Estas cifras evidencian una expansión significativa de las zonas afectadas por el calentamiento extremo de los océanos.
En términos regionales, el informe detalla que “se produjo un fuerte calentamiento en los océanos australes, el Atlántico norte, el mar Mediterráneo y la zona cálida del Indopacífico, mientras que se produjo un enfriamiento en el Pacífico ecuatorial, el océano Índico occidental y el Atlántico tropical, lo que refleja en parte ajustes dinámicos a escala de cuenca, asociados en gran medida con una transición a condiciones de La Niña”. Este contraste subraya la complejidad de los procesos oceánicos y su interacción con los grandes fenómenos climáticos.
En cuanto a la temperatura superficial, la media anual global del mar en 2025 fue la tercera más alta desde que existen registros, situándose alrededor de 0,5 °C por encima del promedio de referencia del período 1981-2010. No obstante, fue levemente inferior a las de 2023 y 2024, una variación que los científicos atribuyen al pasaje de condiciones de El Niño a La Niña en el Pacífico tropical.
El estudio advierte que el aumento sostenido de la temperatura oceánica tiene efectos directos sobre el nivel del mar y la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos. Las aguas más cálidas favorecen una mayor evaporación y precipitaciones más intensas, lo que contribuye al desarrollo de ciclones tropicales y eventos climáticos severos, como las inundaciones registradas en el sudeste asiático, México y el noroeste del Pacífico, así como las sequías en Oriente Medio durante 2025.
Finalmente, los autores subrayan que, pese a los avances científicos, la principal incertidumbre climática sigue siendo la acción humana. Los resultados finales del trabajo serán presentados en una colección especial dedicada a los cambios en el contenido calorífico del océano. En ese marco, los investigadores destacan: “Juntos, podemos reducir las emisiones, prepararnos mejor para los cambios que se avecinan y ayudar a salvaguardar un clima futuro en el que los seres humanos puedan prosperar”.






Comentarios